jueves, 10 de abril de 2008

Y al final, llegó el final


A veces parece que fue un sueño... pero no, ha sido real. Cada minuto vivido en los últimos catorce meses ha sido diferente e intenso, más verdadero que muchos de los que desperdiciamos cada día cuando estamos aquí. Hemos tenido tiempo de reir, de aprender, de sufrir, hemos hecho planes, los hemos cambiado, hemos conocido gente inolvidable -algunos ahora son amigos del alma, otros seguirán siendo los polis malos...-. Hemos cruzado desiertos, montañas, sabanas, selvas, ríos, lagos, mares...! Lugares hermosos y sitios de los que salir pitando. Hemos descodificado un poco este continente ignorado e incomprendido. Hemos descubierto que África no es una, salvo en los Atlas; que tiene tremendos problemas a pesar de los cuales las personas son capaces de ganarnos a menudo en felicidad. También, claro, hemos aprendido a valorar más las cosas buenas de nuestra cultura -la democracia sobre todo- y a ser críticos con las cosas feas... que parecen bonitas -muuuuuuchas!-

Seguramente hemos cambiado, aunque todavía no seamos conscientes. La experiencia que hemos acumulado no se si nos hará mejores personas, pero ciertamente nos ayudará a vivir infiltrados hasta que volvamos a sentir esa inquietud, ese gusanillo que no nos deja parar!!

Dispuestos a volver a subirse al mundo!