domingo, 27 de mayo de 2007

Niger, mi vida como tuareg

Si fuera posible vivir varias vidas, una de ellas tendria que ser la de tuareg. Gente noble, hospitalaria, alegre, recia... viviendo en el desierto que, si, es un medio duro: ese calor, esas tormentas de arena, esas moscas insaciables... aunque tambien encuentras una claridad limpia, la tranquilidad de la soledad, el te con queso de cabra, la hoguera y la conversacion amable bajo las estrellas, los oasis llenos de frutas y de agua transparente... ay!






Tras el cambio de plan, nos costo sangre, sudor y lagrimas recorrer los 1000 km que nos separaban de Agadez al salir de Benin por Malanville... pero hubo buena recompensa.

Niger es el pais mas pobre del mundo, dicen. Nada mas cruzar la frontera desaparecieron los vehiculos -coches, motos, bicis-, las tiendecitas en los pueblos, los grandes arboles de la sabana... solo se veia gente delgada caminando por el borde de las carreteras, portando bultos sobre la cabeza y aguantando estoicamente este calorazo inmisericorde.

Cuanto mas al norte, mas arido se vuelve el paisaje; las chozas de adobe y paja casi no se distinguen del fondo, que es del mismo color. Hay hombres a camello liderando rebanhos de vacas de cuernos puntiagudos que miran en sentidos opuestos. Los agujeracos de la carretera/pista nos ralentizan muchisimo: dos dias de 10 horas de conduccion ininterrumpida con noche en mitad de ninguna parte acompanhados por una nube de mosquitos salvajes y furiosos anhelantes de chuparle la sangre al primer animal que se ponga a tiro... y por ese viento ya conocido que parece que va a tumbar el coche y que no nos deja dormir,y encima nos llena la tienda de arena... (una noche de autos, vamos)







Cuando llegamos a Agadez, nos parecio un espejismo: una ciudad organizada, asfaltada, alcantarillada, con un alumbrado publico increible (cortesia de M. Gadafi). Bien cara, por cierto.


Agadez es la puerta del desierto del Tenere y de las montanhas de l'Air. Como ya hace mucho calor, los turistas se reducian a nosotros mismos... lo cual, increiblemente, no facilitaba encontrar un guia -oligatorio- para visitar estos lugares. Al final una agencia dirigida por un frances, Dunes Voyages, nos ofrecio 4 dias con un guia, Djillou, que fue realmente el gran descubrimiento del desierto.




Todo un caracter. Muy buen guia, y mucho mejor persona. Moderno y respetuoso con sus tradiciones: entiende a los guiris... y viaja con su tetera y su te...Un sentido del humor agudo... "c'est pas de tout claire, Antonio.... il faut mettre la lumiere!". Mucha suerte tuvimos.




Cuando llegas a casa de alguien, no te preguntan si quieres beber o comer o descansar... te sacan una esterilla, un plato de comida y un vaso de te y a charlar sobre el viaje, la vida... Estan muy orgullosos de los pozos y de los huertos que producen de todo, y te lo ensenhan con entusiasmo.




El ultimo dia nos acercamos a la puerta del desierto, por donde se mueven las caravanas de camellos en la epoca fresca... aqui soportamos, bajo las ultimas acacias antes de la nada, un calor importante... y el ataque de las moscas mas plastas que nunca haya conocido. Hasta que se hizonoche, se fueron las moscas y llego el viento furiosisimo lleno de arena... aquello prometia ser otra nochecita de autos, pero Djillou nos dijo que nos pusieramos el turbante por la cabeza y la cara y orientados con la cabeza hacia el viento, pasamos una noche estupenda!

En fin, que me quedo con el desierto!!!!!
Pero el viaje continua, de nuevo al sur, de nuevo al sahel calenturiento y polvoriento... en medio del cual esta Zinder, ciudad con un palacio y sultan y preciosas casas hausa. Es curioso que sobreviva esta figura con su corte, sus caballos, su poder... aunque al ultimo lo destituyeron por saltarse todos los protocolos y ser mas amigo que nadie de Gadaffi... y es que cuando la puteria esta mala, hay que buscar financiacion donde sea!
Niger
Y despues de Zinder... la incognita temida de Nigeria....

sábado, 26 de mayo de 2007

Togo y Benin. Animismo y animalitos

Despues de una semana varados en Accra, pasando calor y recopilando visados para no-se-cuantos paises, nos fuimos a un pequenho paraiso en las montanhas, justo en la frontera con Togo.
Ghana fin

Escondidas en un precioso bosque tropical, hay unas cascadas espectaculares que se derraman por paredes repletas de murcielagos gigantescos colgando cabeza abajo... mas de medio millon! Es imponente.... menos mal que solo comen fruta... La humedad es indescriptible -una sauna finlandesa pareceria el desierto del Sahara a su lado-. Seria por eso que nadie se daba el paseito de 2 h cuesta arriba, salvo nosotros y unos togoleses supermarchosos que encontramos en la cascada superior, ya en tierras de Togo. Llegar alli fue encontrar otro paraiso... que frescor!!!


Con estos muchachos aprendimos que existen personas con poderes muy grandes... algunos pueden desaparecer a su antojo de un sitio y aparecer instantaneamente en otro punto del planeta; hay hombres que se quedan encinta subitamente, entonces se rajan la tripa, se extraen el hjo y todo cicatriza al segundo... y dice nuestro buen amigo -bien majo e inteligente que era- que lo que ellos no entienden es por que los occidentales no entendemos que todo esto ocurra... pero si es la puritita verdad!!!
Como por aqui no nos dejaron cruzar a Togo, volvimos a la costa y entramos a Lome el dia 1 de mayo, fiesta del trabajador. La corrupcion no estaba de fiesta, sino que trabajaba a tope en la frontera. El unico que estaba de celebracion era el funcionario que tenia que estampar el sello de entrada en el carnet del coche... asi que entramos SIN vehiculo!



Togo





Lo mejor de Lome fue llegar a Coco Beach, un resort regentado por Patrick, viajero empedernido en sus tiempos mozos, que nos dejo acoplarnos casi de gratis en su oasis frente al mar.
Aqui hay un mercado oficial de articulos para el "feticheur" -el tipo que habla con los ancestros y preprara potingues o conjuros para curar o evitar males venideros-.
Hoy somos los guiris del dia; un guia "oficial" nos pasea por todos los puestos, repletos de cadavers momificados y malolientes de cualquier animal, vegetal o mineral que uno pueda imaginar, explicandonos para que sirve cada cosa. En general, la preocupacion maxima es que un feticheur malvado te eche el mal de ojo y no sepas como contrarrestarlo… Por ejemplo, si contras la malaria, la primera explicacion no esta en la picadura del mosquito anopheles, sino en la maldicion de algun brujo… y lo mas urgente es acudir a otro para que realice el recontraencantamiento…
El hijo del feticheur, que se encontraba en un congreso o algo asi, nos “encanto” unos palitos, ahora fetiches, para tener un buen viaje. Para acordar el precio justo, el tipo consulto con los ancestros tirando los caracoles… esto si que tiene gracia! Ahora nos toca regatear con los fantasmas!!! Porque el precio no es cosa suya, sino del mas alla….

Volvimos a pasar cerca de las cascadas fronterizas y echamos un par de noches en un monasterio benedictino en nuestro camino hacia el norte. Tambien coincidimos con Rosa y Jordi, que viajan en un coche gemelo: el mismo modelo, la misma tienda! Nos pasamos dos dias hablando sin parar. Revolucionarios hasta la medulla, encantadores. Ellos vuelven por Burkina y nosotros cruzamos a Benin por un altiplano precioso, verde, lleno de arboles gigantes, habitado por una gente menuda –los tamberma-, que en tiempos de Guerra encontraron la manera de protegerse construyendo casas- fortaleza con diminutas puertas de entrada. Son animistas al 100%. Delante de las casas hay grupos de fetiches a escala gigante. Muchas mujeres muestran el pecho sin pudor cristiano o musulman. Al parecer aqui la colonizacion no tuvo mucho exito… resultaron indomables.



En Benin fue la fiesta de los animales. En el parquet nacional de la Pendjari estuvimos practicamente solos, paseando con nuestro coche a nuestro libre albedrio.
Y vimos familias de elefantes, de antilopes de todas clases, de facoqueros, de papiones, hipopotamos de grandes bocas, bufalos solteros, pajaros, termites, personas… y dos leonas! Fue muy emocionante, pues no son muy abundantes. Despues de haber escuchado el rugido bien cerquita la noche anterior, las vimos al borde de una pista, a dos metros del coche, jadeando del calor… como nosotros mismos.

Benin

Tambien fue emocionante, aunque en sentido “infartante”, el momento en el que la elefanta jefa comenzo a agitar sus orejas, a levantar su trompa y a proferir alaridos mientras comenzaba a andar, trotar, corer detras de nuestro coche… en el techo del cual me encontraba yo sentada tomando mis fotitos de safari de la familia elefante… tan entranhable… hasta que deja de serlo!
Reconozco que entre en panico… pero es que estaba bien claro quien ganaba a quien en caso de enfrentamiento… Antonio, que lo veia todo desde el interior del coche y por el espejo retrovisor, que disminuye y aleja los peligros, pues tan contento, mientras a mi se me salia el Corazon!!!
Pero, resulta que la tipa va y se para…. Estos arranques no son verdaderos ataques, se llaman “cargas intimidatorias” y en verdad que lo son!! Parece ser que lo ultimo que se debe hacer es echar a correr… que era justo lo que yo pedia a gritos que hicieramos. Todavia me meo cuando me acuerdo…
Aqui fuimos testigos de otro evento de la naturaleza: la eclosion masiva de protoreinas termitas tras las primeras lluvias. Nacen con alas y forman una densa nube que revolotea torpemente en torno a cualquier foco de luz, cayendo encima de todo, de ti, de la comida, de la bebida. En un par de horas la han palmado practicamente todas… solo quedan sus alas por el suelo… quizas se hayan teletransportado a otro punto del planeta en una decima de Segundo…. Justo lo que a nosotros nos gustaria hacer, pero para eso habria que creer en la magia Africana….

Cambio de planes...

En la vida en general, y en Africa en particular, no vale la pena romperse la cabeza haciendo grandes planes a largo plazo... previsiones para mas de dos semanas... para que?!

Asi que estabamos en Ghana esperando nuestro visado para cruzar por el sur de Nigeria en tres dias...pero el destino nos puso en el camino un nuevo consejero, el Capitan de marina mercante Michael Dimitritsi que primero nos tacho de locos, luego nos invito a comer y nos conto tal cantidad de "lindas" historias sobre Lagos y alrededores que te daban ganas de salir corriendo, pero en sentido contrario... Decidimos pues, "pensar" un plan alternativo para evitar lo que parecia un suicidio seguro si atravesabamos por el sur. Para evitar Nigeria solo veiamos dos opciones: embarcar el coche en Accra hasta Cape Town -Michael hizo sus pesquisas y la cosa salia por 3000 euros mas nuestros vuelos... pelin caro, no?-, o cruzar por Niger y Chad directamente a Camerun, lo que probablemente sea igual o mas peligroso que cruzar el sur de Nigeria: es territorio de bandidos...
Asi que optamos por una solucion de compromiso: ir a Niger y atravesar Nigeria de Norte a Sur por el lado oriental. Esto suponia un rodeito de unos 2000 kilometros... Na, que para eso estamos!
Pero antes de que todo esto se hiciera verdad, aun teniamos que cruzar Togo y Benin...

Encuentro con la policia, Ghana

Asi fue, en pocas palabras, como nos libramos de pagar un soborno....
  1. Ibamos felices, camino de Accra... cuando, de repente...

  2. "Ha sobrepasado usted en 6 km/h el limite de velocidad. Y esto es muy peligroso.. podria atropellar a una cabra o a un nino... asi que, a ver, la licencia de conducir"



  3. Pensaba Antonio mientras se la daba:"No la llevo cacho animal, pero a ver si te vale la pegatina de anis El Mono..."



  4. ...te va a costar 20 euros "only" la bromita... si quieres recuperar la licencia, my friend...



  5. Le damos lo que pide?.... o le cantamos algo?



  6. Le recitamos al unisono el pasaje ISAIAS 13:2, ese que dice... "que pague el ultimo!"


  7. Entonces aparece el "poli bueno" y nos dice....


  8. "Tome la licencia y que Dios os bendiga". MORALEJA: tres blancos en un coche blanco, no son siempre un buen ... "blanco"!!!!

martes, 24 de abril de 2007

CRISTO ES NEGRO

Ghana

Después de varios meses en compañía de Alá, por fin hemos entrado en la tierra prometida de Cristo. “¿Sois cristianos o turistas?” Nos lo han preguntado varias veces. A uno le respondimos que veníamos a predicar a la “Gospel Party Church” (en castellano, “El Altar de la Juerga”, que es en realidad el nombre de un bar de copas de mi pueblo), y el tipo, lejos de sorprenderse nos dijo que incluso ¡la conocía!...
Desde luego debió de ser una premonición, porque ese mismo día acabamos durmiendo en una iglesia, o mejor dicho, al lado de una iglesia, en una residencia de “pastores presbiterianos” que sólo se permiten tomar una bebida no alcohólica que se llama MALTA y que sabe a LISTERINE (si no lo conoces, es que no te lavas los dientes adecuadamente)…
Hace tres días la policía también nos dio unas lecciones sobre cómo ser mejor cristiano: “…es malo saltarse el límite de velocidad… puedes atropellar a una cabra o a un niño… y eso está muuuuuuy mal!... aunque el Señor (se refería al “señor” policia, claro) te puede redimir por unos 10 o mejor 20 euros…” Al final evitamos el soborno recitando de memoria el pasaje ISAIAS 13:2, que dice: “..que pague el último!...”
Entre los cristianos negros, los hay muy negociantes. El que nos intentó durante dos horas, primero comprar un coche que no vendemos, vender un hotel que no queremos y finalmente, regalarnos un hijo que, según él, sale a cuenta porque sólo come una vez al día…no porque no tenga dinero, sino porque dice que “el estómago es un ingrato” y lo mejor es no acostumbrarlo a comer en demasía…
A los cristianos negros les encanta raparse el cabello; la frontera con Burkina estuvo cerrada durante dos horas porque “había llegado el peluquero…” y el señor oficial de la policía pues tenía cita concertada hacía días.
Ghana está sembrada de grandes frases como “Dios es grande, esto va a cambiar” (a ver si es verdad y se hace el milagro ante mí, ese de los panes y los chuletones), o “Dios te ama, te guste o no”, vale… pero que corra el aire, eh!!!



Accra, Ghana, 24 de abril de 2007
God bless you all, my brothers and sisters!

Ghana, la vuelta al oceano!!

La ilusión nos hace vivir… el solo hecho de entrar en un país con mar parece que nos ayudó a resucitar. Llevábamos ya muchos días soñando con el momento del reencuentro…Desde Hamale casi podíamos oler el pescaito a la brasa, escuchar las olas y sentir la brisa marina refrescándonos por la noche. Tan sólo 1000 kilómetros nos separaban del paraíso!!!
Ghana
Pero poco a poco. Estábamos en una frontera muy tranquila… tan tranquila que el policía que pone el sello de entrada estaba aprovechando tanta paz para cortarse el pelo allí mismo, delante de la puerta de su oficina. El de aduanas estaba esperando a que llegara no-se-quién con no-se-qué libro para apuntar nuestra llegada en coche. Y nosotros, los únicos pringados a los que se les ocurre cruzar por aquí, tostándonos en el camino que va entre ambas dependencias, intentando averiguar si se trataba de una casualidad o de una trama conjunta para hacernos perder la paciencia… y quizás algo de pasta… Aprovechamos para calentar motores con el inglés, el idioma oficial del país.

Y sí, al final el poli terminó de ponerse bello, llego el libro y conseguimos entrar en Ghana. Primera prueba conseguida. En Wa nos esperaba la segunda prueba: obtener dinero local. A pesar de que veíamos miles de bancos, ninguno funcionaba con Visa y sólo uno nos hizo el favor de cambiarnos unos dólares después de hacer la cola del siglo. Parecía que el mundo se fuera a acabar y todo la gente se encontrara sacando los ahorros para comprar el pasaje a Marte. O yo qué se, pero tanta gente en cada uno de los bancos… esto no era normal!!
La tercera prueba llegó más tarde y tuvo que ver con esquivar intentos de sobornos a la policía….
De camino al mar visitamos el Parque Nacional de Mole, y vimos elefantes y monos –que nos querían robar el desayuno!- y antílopes y un montón de pájaros… y turistas adolescentes de habla inglesa. Se acabaron los franceses!! A nosotros, que no hablamos bien ninguno de los dos idiomas “oficiales” del oeste de Áfrical nos resultó un tanto divertido…los descendientes de los Imperios sólo visitan sus ex –colonias.





Luego fuimos a Kumasi que fue la capital del reino Ashanti. Sus habitantes eran los que en las “Famosas Novelas” de Bruguera se comían a los exploradores blancos después de cocinarlos en la marmita gigante…. Hay que ver cómo funcionaba la propaganda en aquellos tiempos… Aquí hay un mercado gigantesco en el que cuando estás dentro piensas que ya no cabe nadie más… Por supuesto, se vende de todo. Yo me compré una tela y me hice unos pantalones en un par de horas. Pero siempre surge la misma pregunta… ¿será posible que se venda tantísimo género?
Visitamos una reserva de monos sagrados de camino a Kumasi. Habitan en el bosque, precioso, pegado al pueblo donde vive la gente que los venera y por tanto les permiten campar a sus anchas, aunque viendo como blandía aquella señora el machete ante el mono que trataba de coger sus mangos, yo tengo mis dudas acerca de tal pacífica coexistencia.



Aquí coincidimos con Merle, una chica almeriense-holandesa estupenda. Éramos sus “primeros” españoles en los dos meses que llevaba en el país.
Siguiendo hacia el sur nos desvíamos un poquito para ir a otro parque nacional, Bia, que sobre el mapa estaba “ahí al lado”. Pero estas carreteras llenas de agujeros como ollas no son para ir con prisas. No vimos muchos bichos, pero fue una bonita inmersión en la selva. Como no es muy visitado, a veces el guía tiene que trabajar duro con el machete para abrir el paso.

Y por fin, después de ocho horas de conducción ininterrumpida, superamos los últimos 300 km que nos separaban del MAR.
Qué alivio, qué alegría, qué felicidad!!! En la playa de Dixcobe pasamos unas minivacaciones de 3 días, comiendo pescaito, durmiendo y bañándonos siempre que las olas nos dejaban. Una burbujita para blancos. Por la playa pasaban los habitantes de los pueblos cercanos que nos miraban con curiosidad… sobre todo a estas mozas estiradas en la arena a merced del sol.



Nosotros todo el rato en la sombra y aún así Antonio se quemó un poco…
Pero lo mejor de la playa fue conocer a Pete, un tipo neocelandés, tranquilo, buen viajero, muy agudo en sus observaciones sobre la vida en general. Compartimos la mesa una noche y mucha charla –a pesar de nuestras carencias con el idioma!- y como íbamos todos a Accra, pues también el coche un par de días, justo para visitar el fuerte de Elmina y otro parque nacional, Kakum, de camino a la capital.
Elmina es uno de esos sitios de los que la Humanidad debe sentirse avergonzada. Desde aquí se embarcaban esclavos hacia América, y aunque ahora está todo muy limpito y muy blanquito y lleno de turistas, en las mazmorras se te ponen los pelos como escarpias.
En Kakum volamos por encima de las copas de los árboles de la selva justo antes del amanecer. Arreglamos para entrar antes de la hora oficial de apertura y fue estupendo. Sólo nosotros tres, encaramados a las pasarelas, viendo el sol salir, los monos correr entre las hojas, escuchando todo los sonidos en silencio. Muy bonito.



Ahora estamos en Accra esperando que nos den el visado de Nigeria. Nos gustaría no tener que pisar este país justo ahora, pero sólo necesitamos tres días para atravesarlo y llegar a Camerún… Todavía tardaremos unos 20 días en llegar así que cruzaremos los dedos!!

lunes, 23 de abril de 2007

Color y calor en Burkina

Lo primero que hicimos al entrar en Burkina fue pensar en darnos un lujo... que consistio en tomar una habitacion con ventilador en Gorom Gorom... Terrible error. Tras la refrescante primera impresion que tuvimos nada mas entrar en el mejor hotel del pueblo a eso de las dos de la tarde, poco a poco fuimos sintiendo el recalentamiento desprendido por el edificio, que se hace maximo justo a la hora de dormir. Menos mal que tenemos el ventilador, pensamos... Lastima que a la una de la madrugada cortasen la electricidad. Asi que nos pusimos a sudar como pollos, mas bien a supurar agua como grifos abiertos, hasta que llego el nuevo dia y pudimos arrastranos hasta la calle en el unico momento en el que parece correr una gota de aire fresco. En realidad lo unico que pasa es que la evaporacion de nuestro sudor nos refresca... pero solo durante dos minutos, el tiempo que se tarda en perder toda el agua de tu cuerpo.


Burkina Faso



Tanto calor tuvo la recompensa del color que animaba el mercado del lunes. El pueblo es uno de los destinos turísticos de Burkina, pero casi parecíamos invisibles. Toda esa gente venida de diferentes pueblos compraba y vendía sin mirarnos, desde recipientes de barro, a abalorios para adornarse orejas, pelo, cuello, la tripa… pasando por todo un surtido de extraños productos vegetales que se supone son para comer… Nosotros a por los tomates, las cebollas, los mangos…qué bien haber llegado en plena temporada! A veces hasta nos los regalaban… Unos chavalines nos hicieron de guías por la mitad de un balón y unas partidas en el futbolín con Antonio como fichaje estrella de la temporada. El probín, que andaba acatarrado y con los ojos legañosos….

El tiempo en Ouagadougou no le ayudó mucho: más calor aún y una densa bruma de polvo y porquería que casi no te deja respirar, día y noche. Lo único bueno de esta ciudad es que conocimos a la familia de Michael.




La verdad es que ahora visto desde el borde del mar, no era para tanto el calor del Sahel.... pero cualquiera vuelve para alla en esta epoca!
Acogieron a estos dos blanquitos con los brazos abiertos y allí nos quedamos casi una semana… todo un record para nosotros que no pasamos más de dos noches en el mismo lugar! Sacamos visados, le dimos un repaso al coche y aprendimos cómo se vive con bastante menos de lo que en nuestra tierra consideramos “imprescindible”. La casa está llena de niños que juegan, saltan, corren, comen, ayudan a los mayores sin llorar o protestar. Quizás lo que les falta a nuestros enanillos es más gente como ellos alrededor y menos superprotección de los mayores. Digo yo.
Mientras estábamos por allí nos acercamos a un lago donde viven a cuerpo de rey unos cocodrilos sagrados… Se supone que unos ancestros eligieron a estos animales para tener su representación en el mundo de los vivos. Si tienes algún problema puedes ir a pedirles que intercedan por ti a cambio de una “ofrenda” que consiste en arrojarles un pollo vivo y a continuación realizar la petición, que en nuestro caso fue que el proceso electoral en Nigeria no interrumpiera nuestro viaje… Antonio añadió su deseo de conseguir cuatro esposas… pero conociendo su alergia al matrimonio, veo difícil que se haga realidad.
Aunque quedan pocos animistas (en teoría), nadie, ni musulmanes ni cristianos, bromea con las cosas de los ancestros y las tradiciones. Hay lugares en el campo que no pueden ser visitados porque son sagrados. Y existe una figura “política” que se llama “jefe del pueblo” que coexiste con el alcalde electo y que es a dónde primero acude cualquiera que tenga un conflicto con un vecino o que se quiera casar para que el caso sea estudiado por el jefe y su consejo. Por azar estuvimos en la fiesta de la toma de posesión de uno de estos jefes. Allí estaban, rodeando al pobre viejecillo, un montón de altos cargos de la región, gente de todos las aldeas bajo su protección, los cazadores –que son un grupo social bien diferenciado al que se le suponen unos poderes mágicos…- y grupos de música y danza, cómicos…y nosotros. Lo pasamos muy bien con esta sorpresa a pesar de que la deshidratación...



De camino al sur el paisaje se fue haciendo más “frondoso” y hasta nos cayó una deliciosa tormenta en Bobo Dioulaso. Hay una mezquita del estilo de la Djenné en Malí, aunque aquí han optado por un mantenimiento más sencillo y la han revestido de cemento. Era viernes y pudimos ver cómo se paralizaba prácticamente la vida al mediodía, en la oración principal de la semana. Al lado está el barrio animista donde aún se realizan sacrificios, claro.
Volvimos a encontrar una frontera poco habitual para cambiar de país y gracias a esto coincidimos con un grupo de españoles en Gaoua muy majos con los que cenamos y charlamos en español un buen rato. Luego Francesca se llevó nuestras cintas de video a España, cosa que agradecimos muuuuuuuchísimo!!
Cruzamos pues a Ghana un día de mucho calor, cómo no, haciendo la clásica teoría del cateto: de Gaoua a la frontera, 100 km dirección norte, y de la frontera a Wa ya en Ghana, otros 100 km dirección sur. Total que todo el día conduciendo para encontrarnos en línea recta a unos 40 km del punto inicial.